¿Así que ahora te enterás que me estrañás, pero te asusta volver? Gatita flora, quedate donde estás.
Lo único que me pienso guardar son esas fotos mientras dormís. Cuando quieras el bolso, preciosa, pasalo a buscar.
La vida punga nos fue amarreteando sueños, y las mochilas empezaron a cansar.
La paciencia, que no sabe mentir cartas, nos leyó las manos, rubia, y nos bajó el pulgar.
De tanto jugar con fuego, nuestro incendio se apagó. Y esta lástima lastima y es una pena, si apenas empezábamos a empezar.
De tanto patotear a los fantasmas, se nos fue llenando el nido de miedos a estrenar. Y justo ahora que nos llueve tanto, andamos sin mapas rubia, y sin saber naufragar.
Nos queda todo casi todo por decir, pero nada más que hablar. Gatita flora, quedate donde estás.
Lo que no te pienso devolver son los “te adoro” que te robé. El cepillo de dientes, muñeca, pasalo a buscar.
Bye bye, rubia, bye bye.
Los caballeros de la quema.







Señoras y señores, con ustedes los caballeros de laaaaaaa quema ♥
ResponderEliminar