Dos, ¿asimilando?
¿Es así?, ¿es necesario realmente? Quiero decir, ¿tiene que pasarme ésto a mí? Porque sinceramente no lo entiendo. Lleva años este conflicto.
Justo hoy parecía que se solucionaba pero por decirlo de alguna manera tocaste mi puerta. Solías hacerlo, luego sólo llamabas y ahora volvemos a lo mismo de antes.
Siento que lo único que me queda por el resto de mis días es llorar, solo llorar. “…Tristemente así es el destino…”.
Quiero decirte que, aunque no debería, cuando llames o toques mi puerta yo te voy a atender, pero también tendrías que saber que algún día todo va a cambiar y cuando mirés a tu alrededor no me vas a encontrar, ya voy a estar lejos. Ese día te vas a dar cuenta de la persona que perdiste. Tal vez ahora no lo notés, pero yo sé que todo lo que te quise fue sincero, fue real, y no creo que puedas encontrar a otra persona que te pueda valorar tanto como lo hago yo.
Gracias, cuando me devolviste ese cariño yo fui realmente feliz.
Te vi, me miraste y lo único que se me pasó por la cabeza en ese momento fue el dulce recuerdo. Cuando acostados me reflejaba en tus ojos y vos en los míos, no podía creerlo en ese instante, y es ahora que tanto lo anhelo.
Siento verdaderamente que me quisiste, o tal vez que me querés, pero te da miedo mi forma de ser con vos, tan… franca, posiblemente.
Sé que no lo voy a asumir, pero quizás pueda no darle tanta repercusión como lo hago, y le otorgue ese tiempo a otras cosas u otras personas que realmente lo necesiten, auque vos valés mucho para mí.
Es momento de darle un alto, si me querés estoy, y sino no. Yo no pienso buscarte más. Probablemente no encuentre nadie que te iguale, pero puedo saciar mis sentimientos de otro modo.
No sos lo único en mi vida, sabelo.







No hay comentarios:
Publicar un comentario